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¿Qué hago si estoy infectado?
En ¿estoy infectado? , se analizaron las formas de comprobar si el sistema había sido
víctima de una infección de malware. En el caso que, por algunas de las
consideraciones tenidas en cuenta, se confirme esta posibilidad, hay
una serie de pasos que pueden facilitar la desinfección o al menos
evitar que la situación se agrave.
Incluso para las personas que
acostumbran a desarrollar sus actividades lidiando con infecciones,
suele ser complejo limpiar efectiva y eficientemente un sistema, debido
a las múltiples partes del mismo que pueden verse afectadas.
A
menudo se escucha que esta tarea sólo es efectiva “derribando y
construyendo” o, en palabras sencillas: formateando el disco duro. Si
bien esta es la medida más fuertemente aceptada es bueno conocer
que muchas veces no suele ser la acertada, ya que existen casos
en donde, con pequeño esfuerzo adicional, es posible erradicar la
infección, evitando el gasto de recursos extra (tiempo, dinero, pérdida
de información, etc.) que suele ocasionar el “derribar”.
Es
fundamental tener en cuenta que el malware actual realiza las acciones
necesarias para deshabilitar e inhibir las herramientas de seguridad
necesarias para llevar a cabo la tarea de limpieza. Aquí es importante
remarcar, una vez más, que lo primordial es prevenir con herramientas proactivas para luego tener que evitar curar.
Es importante determinar las siguientes características de la infección:
•
¿Realmente es un programa dañino lo que afecta al sistema? ¿O las
fallas del sistema pueden deberse a problemas de hardware,
incompatibilidad de aplicaciones, errores de otras aplicaciones, etc?
• Tipo de malware (troyano, gusano, spyware, etc).
• Nombre, cuando sea posible, del malware. Esto puede obtenerse con un antivirus actualizado que detecte la infección
•
Modificaciones realizadas por dicho código malicioso, si son
visibles o si es posible averiguarlas en medios online.
Esta
información es útil para realizar la limpieza manual de los archivos
que puedan eliminarse así como las claves de registro afectadas.
En el caso de utilizar herramientas, la primera precaución que se debe tomar es obtenerlas de fuentes confiables y asegurarse que las mismas realizan las tareas que prometen realizar.
No estar seguro de esto puede llevar a empeorar el caso o
diversificarlo en múltiples infecciones.
Si no se cuenta con las
herramientas necesarias, es recomendable descargarlas de sitios de
conocida reputación o de prueba, las cuales pueden ser suficientes para
el caso que se trate.
A continuación es interesante remarcar un
punto. Es común que se recomienden herramientas online para realizar
tareas de desinfección, pero la práctica demuestra que un entorno
conectado es contraproducente para realizar la limpieza. Siempre es
recomendable desconectar los sistemas infectados por dos razones:
• Minimizar la propagación
• Eliminar la posibilidad de re-infección online luego de la limpieza
Este
punto, que parece trivial, es muy importante y la cantidad de tiempo
invertido en la desinfección es directamente proporcional a la cantidad
de tiempo que los sistemas permanecen conectados a la red.
Una
vez obtenida la herramienta, existe la posibilidad de que la misma no
pueda ser instalada debido a las acciones realizadas por el malware
para evitar esta tarea. Para ello se debe recurrir al inicio a Modo
Prueba de Fallo (MPF), iniciar como Administrador (algo que de otra
manera y para las tareas normales del sistema debe evitarse siempre) e
intentar la instalación.
Iniciar en cualquiera de estos modos
también puede permitir eliminar aplicaciones que, en modo normal,
estarían activas y por lo tanto no sería posible borrar.
Luego
de la limpieza manual, y disminuidos los efectos colaterales de la
infección, siempre es recomendable la instalación de un producto antivirus actualizado y rastrear (scanear) el sistema completo para asegurar la limpieza del mismo. Una vez más, se recuerda que es posible obtener versiones de prueba de estos productos.
Luego
de la limpieza del sistema aislado de la red e Internet, es importante
asegurar que, con la vuelta a la red, no se re-infectará el sistema
mediante otras computadoras afectadas. Por ello, es recomendable
limpiar todos los sistemas afectados y luego reconectarlos a la red.
Si
bien algunos pasos pueden sonar complejos, la práctica de los mismos no
lo es y, como se mencionó al comienzo, esto puede redituarlo en tiempo
y por supuesto en dinero.
Estos pasos no evitan tener que
contar con un producto antivirus actualizado dado que es justamente ese
software el que se encarga de prevenir las infecciones y el subsecuente
esfuerzo en una eliminación. Cuanto mayor sea la calidad de la
detección proactiva, es decir, el reconocimiento de nuevos virus, mayor
será la protección con la que contemos para evitar infecciones.
Nota
Importante: tenga en cuenta que los anteriores, son pasos básicos y
generales que se siguen ante cualquier infección, por lo que pueden
aplicarse a una amplia variedad de malware. Más allá de eso, muchos
otros utilizan técnicas avanzadas que evitan estas acciones o pueden
hacer que las mismas no funcionen en el 100% de los casos.
Podrá encontrar más información en nuestro artículo ¿Estoy infectado?
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